EL JUEGO INOLVIDABLE
Era una mañana del 12 de febrero del
año 1967, día domingo, ese día se iba a decidir el campeonato de la liga de béisbol
profesional de Venezuela año 1966-1967, entre los equipos Tiburones de la
Guaira y Leones del Caracas en el estadio Universitario (el equipo Caracas fue Home Club).
Los fanáticos hicieron largas colas
para obtener sus entradas en las taquillas del estadio, el mismo se llenó de
bote en bote, aproximadamente doce mil (12.000) personas asistieron ese día al
estadio Universitario para presenciar el encuentro.
Los manager de los equipos: por los Tiburones de la Guaira, Napoleón
Reyes, y por los Leones del Caracas, Regino Otero (ambos managers cubanos), presentaron sus alineaciones:
- Por los Tiburones de la Guaira: Ángel Bravo/LF. Hiraldo “Chico” Ruiz/3B. Anthony “Tony” Curry/1B. Robert Clark/RF. John Batman/C. Adolfo Phillips/CF. Teodoro Obregon/SS. Elio Chacón/2B. Roberto Muñoz/P.
- Por los Leones del Caracas: Víctor Davalillo/CF. Cesar Tovar/2B. José Tartabull/LF. Dave Roberts/1B. Jim Hicks/RF. Paul Casanova/C. Dick Kenworthy/3B. Nelson Castellanos/SS. Orlando Peña/P.
La escena estaba servida a
las 11:00 de la mañana de ese día domingo, el árbitro principal, Gualberto
Acosta, cantó play ball.
En los primeros cuatro innings y medio La Guaira hizo siete (7)
carreras, el manager del Caracas
cambió a su lanzador abridor (Orlando Peña) y trajo a relevar al cubano Diego Seguí;
quien saco el inning sin mayores
problemas, al final del quinto (5) inning Caracas hizo cuatro carreras, es decir, el juego finalizando el quinto inning estaba siete (7) a cuatro (4) a
favor de la Guaira. Abriendo el sexto inning
La Guaira hizo una carrera más, de manera que el juego estaba en ese momento ocho
(8) a cuatro (4) a favor de La Guaira.
Ahora viene lo bueno, el
lanzador abridor por la Guaira, Roberto Muñoz, le había tomado el pulso al
juego y tenía el control del mismo. Abriendo el séptimo inning le toca el turno al bate al pitcher Muñoz y recibe un death
ball muy fuerte en el brazo de lanzar que ocasiona su salida del juego (se
dice que a Seguí le ordenaron le diese ese death
ball al lanzador Muñoz, de hecho, a través de los años, Seguí lo confirmó).
El juego continuó y la Guaira no hizo carreras en la apertura del séptimo inning.
El manager Napoleón Reyes, trajo de relevo al norteamericano Eugene
Bravender, y he aquí lo que sucedió:
La entrada la inicia
Vitico Davalillo con rodado al lanzador embazándose por error del inicialista,
Tony Curry; Cesar Tovar recibió boleto gratis; Tarbull elevó foul fly a primera base; Bravender se
descontroló y le dio un death ball a
Roberts.
Con tres (3) hombres en
base, toma turno Jim Hicks y batea un rodado por la tercera base que dio en el
guante del Chico Ruiz y la bola continuó rumbo al left filder anotando el Caracas dos (2) carreras, en ese momento,
el árbitro de tercera base, que era el señor Juan José Rojas Prim, notifica que
él había solicitado tiempo antes de que el principal cantara play y que Bravender lanzara para home, en la confusión decidieron
devolver los corredores a sus respectivas bases y Jim Hicks tuvo que tomar de nuevo el turno al
bate, a partir de allí se formó una trifulca ya que los jugadores y el público
del Caracas protestaron, empezaron a llover objetos de todo tipo, incluyendo
botellas de cervezas, de refrescos, vasos, etc. Una de esas botellas le dio al
jugador Hicks, el público se lanzó al terreno y tuvo que intervenir la policía,
en ese ínterin, el coach de tercera
base del Caracas, Pompeyo Davalillo, le asestó un derechazo al árbitro Prim
lanzándolo al piso, media hora después se calmaron los ánimos y el juego
continuó.
Nuevamente Hicks tomó
turno al bate, y en conteo de tres y uno, Bravender le otorgó un boleto, anotando
Vitico Davalillo la quinta (5ta) carrera del Caracas; el manager Reyes consideró que el tiempo que estuvo detenido el juego
afectó a su lanzador y trajo de relevo al venezolano Graciliano Parra, quien
fue recibido por un enorme cuadrangular de Paulino Casanova, con tres (3) hombres
en base para colocar el score nueve
(9) a ocho (8) a favor del Caracas (score
que nunca más perderían en el transcurso del juego).
Luego tomó turno Dick
Kenworthy, quien dio hit al centro
decretando la salida de Graciliano Parra para darle paso al relevista Bill
Faul. A continuación, tomó turno como emergente Gonzalo Márquez, quien recibió
al lanzador con un hit al bosque
izquierdo, luego, un passed ball del catcher Bateman adelantó a los
corredores, Owen Johnson tomó turno como emergente y falló con un elevado corto
al jardín izquierdo para que luego tomara turno Vitico Davalillo, quien a continuación
siguió la fiesta impulsando dos (2) carreras con hit al center field. Más
adelante, Cesar Tovar tronó otro hit
al center impulsando una nueva
carrera.
El manager Reyes, trajo otro pitcher
relevista, esta vez al recordado Isaías “látigo” Chávez, fue recibido por José
Tartabull, quien le dio un doblete por el jardín derecho para colocar dos (2)
en circulación y, para cerrar con broche de oro, tomó turno el zurdo Dave
Robert, quien le dio un enorme jonrón al látigo Chávez por todo el jardín
derecho, impulsando tres (3) carreras más para la causa caraquista. En resumen,
fue un inning de once (11) carreras,
el gran LUCKY SEVEN del equipo
Caracas.
El juego terminó diez y
seis (16) a nueve (9) a favor del Caracas y se coronó campeón de la temporada
1966 - 1967.
Los lanzadores utilizados
por la Guaira en ese juego fueron:
Roberto Muñoz, Eugene
Bravender, Graciliano Parra (Pitcher
perdedor), Bill Faul e Isaías “Látigo” Chávez.
Por el Caracas lanzaron:
Orlando Peña, Diego Seguí (Pitcher
ganador), Luis Peñalver y Luis Tiant.
En relación a esta
historia, hay un artículo en Internet que comenta este juego. No aparecen mayores
detalles del mismo ya que en esa época no se llevaban registros en forma
digital (hay que buscarlos en la biblioteca nacional).
Espero que a todos mis
amigos fanáticos del Caracas les haya gustado este relato.
Un abrazo para todos mis
amigos lectores.
Excelente
ResponderEliminarMe encanto!!! No conocía esa historia!
ResponderEliminarSoy Sandra ;)
EliminarUn final feliz!!!!
ResponderEliminarTremendo episodio para el equipo del Caracas.👍👍. Argenis.
ResponderEliminarFacetas históricas del beisbol,de grata recordacion,sobre todo para nosotros,los fanáticos "melenudos". En ese entonces,la admirada dupla Tovar-Davalillo,daban muestras de sus proezas en el diamante,que escribirían páginas doradas para nuestro deporte rey.
ResponderEliminar...la admirada dupla Tovar-Davalillo,daba muestras...
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarTe felicito hermano muy grata está parte de la historia protagonizada por el más glorioso de los equipos que conforman nuestro beisbol, como son los leones del Caracas, sinónimo de los Yankees en el norte
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