UN LANZADOR FUERA DE SERIE
Originalmente, cuando se me ocurrió escribir este artículo,
lo iba a llamar UN LANZADOR INTIMIDANTE,
luego de investigar profundamente sobre el tema, decidí cambiarle el título por
UN LANZADOR FUERA DE SERIE. Este artículo,
se trata de un lanzador estadounidense que nació el 9 de noviembre del año
1.935 en Omaha, Nebraska, y su nombre es
Robert Gibson, mejor conocido en los círculos beisbolisticos como Bob
Gibson.
Es un lanzador retirado, que ha sido considerado como uno de
los mejores lanzadores en la historia de las Grandes Ligas, jugó diez y siete
(17) temporadas, todas con los Cardenales de San Luis entre los años 1.959 y 1.975.
La estatura de Gibson era de 1.90 mts aproximadamente y
pesaba casi cien (100) kg; aunque en ese entonces no existían radares para
medir la velocidad de los lanzadores, se dice que su recta era de
aproximadamente 97 millas, y adicionalmente, como dicen los artículos
deportivos, poseía una slider
demasiada violenta.
Tenemos que decirlo, aparte de ser un lanzador fuera de serie,
también era intimidante ya que, normalmente, lanzaba muy pegado y no aceptaba
que los bateadores se montaran mucho en el home
plate, si lo hacían, normalmente los derribaba.
Antes de continuar comentando las hazañas de este personaje,
vamos a relatar unas anécdotas escritas sobre él:
En una oportunidad Dick Allen, jugador de los Phillies de Filadelfia,
quien era un jugador fornido, tomó turno al bate y Gibson le recostó el
lanzamiento, Allen fue a parar al piso, se quedó mirándolo y Gibson se acercó
al home y le preguntó: “¿tienes algo
que decir al respecto?” Allen no comentó
nada… todo quedo allí.
En otra oportunidad, en un juego finalizando la temporada del año 1.971, se enfrentaron los
Cardenales contra los Cachorros de Chicago; el equipo de los Cachorros tenía
tres (3) hombres en circulación y le tocó el turno a Pete LaCok, quien le dio
un jonrón a Gibson; al año siguiente cuando se enfrentaron Cachorros y
Cardenales, le tocó lanzar a Gibson, y en el momento que tomó turno LaCok,
Gibson le dio un tremendo pelotazo y cuando LaCok se dirigía a primera base,
Gibson le gritó “estuve impaciente esperando que llegara este momento”.
Tanto Willy Mays, Hank Aaron como Roberto Clemente que
jugaron en la época de Gibson, y quienes han sido catalogados como grandes
bateadores de todos los tiempos, no pudieron descifrar los lanzamientos de
Gibson y, su promedio de bateo, entre los tres, no superaron los 230 puntos de average. Aaron decía, si le bateas un
jonrón a Gibson, no corras demasiado lento ni demasiado rápido; si quieres celebrar
el jonrón, hazlo en el dugout no en
el terreno de juego porque seguro que en el siguiente turno te va a dar un
bolazo y, tampoco vayas al montículo a pelear con él, es un boxeador de guantes
de oro.
Continuando con la explicación de la razón del título de este
artículo, me permito analizarlo, para que ustedes, amigos lectores, tengan una
idea de lo grandioso que fue este personaje:
Gibson, llegó a las grandes ligas en el año 1.959, cuando
tenía 23 años, se convirtió en abridor en el año 1.961, no fue un lanzador que
causó sensación en forma instantánea.
En el año 1.962, a finales del mes de mayo, Gibson lanzó 22 inning y 2 tercios consecutivos sin
recibir anotaciones.
En el año 1.964 asistió a la serie mundial, Cardenales contra
Yankees de New York, Gibson obtuvo
dos victorias e impuso un record al ponchar 31 bateadores; el equipo de
Cardenales fue campeón y Gibson fue electo el jugador más valioso.
En el año 1.965 asistió al juego de las estrellas, ese año
los Cardenales estaban fuera de carrera por el banderín de la liga nacional,
sin embargo, Gibson ganó 20 juegos.
En el año 1.967 nuevamente Cardenales fue a la serie mundial,
esta vez contra los Medias Rojas de Boston. Gibson lanzó en tres (3) partidos
completos que fueron victorias y permitió solo tres (3) carreras, el equipo de
Cardenales fue el campeón y Gibson resultó ser el jugador más valioso en dicha
serie.
En el año 1.968 ganó veintidós (22) partidos, perdió nueve
(9) juegos, dos (2) de ellos con el score
uno (1) a cero (0), uno de ellos contra los Gigantes de San Francisco. En uno
de esos juegos, Gaylor Perry, lanzó un juego sin hits y la carrera fue producto de un jonrón de Ron Hunt en el
primer inning, el cual fue el segundo
jonrón que daría en toda la temporada. Adicionalmente, lanzó trece (13)
blanqueadas, cinco (5) de ellas consecutivas.
Ese mismo año, lanzó cuarenta y siete (47) innings sin permitir anotaciones, ponchó
noventa y un (91) bateadores y gano dos (2) premios como jugador del mes,
finalizó la temporada con veintiocho (28) juegos completos de los treinta y
cuatro (34) que inició, fue declarado el jugador más valioso en esa temporada.
Terminó con una efectividad de carreras limpias permitidas de
1.12, la más baja desde que Dutch Leonard, lanzador de los Medias Rojas de
Boston tuvo una efectividad de 0.94 en el año 1.914.
El equipo de Cardenales ese año asistió nuevamente a la serie
mundial contra los Tigres de Detroit, en el primer juego Gibson ponchó a
diecisiete (17) bateadores imponiendo un record en series mundiales; cabe destacar
que en ese juego ponchó un bateador en cada inning,
se unió a Ed Walsh, lanzador del equipo Medias Blancas de Chicago, como los
únicos en realizar esa hazaña. Luego Gibson ganó el cuarto juego y perdió el
séptimo, resultando el equipo de Detroit campeón.
En el año 1.969, tuvo un record de 20 juegos ganados y 13 perdidos,
con una efectividad de 2.16 carreras limpias permitidas y 28 juegos completos.
El día 12 de mayo de ese año, ponchó a tres (3) bateadores con
solo nueve (9) lanzamientos, en victoria de su equipo ante los Dodgers de los Ángeles
6 carreras por 2; llegó a ser el noveno lanzador de la liga nacional y el 15 en
la historia de las ligas mayores en lanzar un inning inmaculado. Después de participar en el juego de las
estrellas de ese año, el 16 de agosto se convirtió en el tercer lanzador en la
historia de las ligas mayores en ponchar más de 200 bateadores en siete (7) diferentes
temporadas.
En el año 1.971, el 4 de agosto, obtuvo su victoria número
200, diez (10) días después lanzó un juego sin hit ni carreras contra los Piratas de Pittsburgh, los cuales venían
de ser campeones mundiales.
Durante su carrera Gibson asistió a siete (7) juegos de
estrellas.
Lanzó un juego sin hit, ganó dos (2) Cy Young (años 1.968 y
1.970), fue premiado como el jugador más valioso en dos (2) series mundiales (años
1.964 y 1.967), ganó nueve (9) guantes de oro, abanicó 3.117 bateadores en su
carrera, con un record de 251 victorias, y una efectividad de 2,91 durante diez
y siete (17) temporadas.
Se retiró en el año 1.975.
En el año 1.981 fue incluido en el salón de la fama del béisbol.
Los cronistas deportivos le otorgaron el lugar número 31 en
la lista de los 100 más grandes jugadores de béisbol de todos los tiempos y fue
elegido para el equipo del siglo de las Ligas Mayores (1.800 -1.900).
En la actualidad, Gibson vive en
Omaha, Nebraska, cuenta con 84 años de edad.
Excelente pitcher👍👍
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