EL GRAN AUSENTE DEL SALON DE LA FAMA

¿Qué tal queridos fanáticos?, de nuevo el numero 7 con ustedes. En esta oportunidad he decidido escribir la historia de un jugador que actuó en las grandes ligas entre los años 1.905 y 1.917, se trata de EDWARD MARVIN REULBACK, mejor conocido como “El Gran Ed”. Este jugador pertenece a la época romántica del beisbol, fue un jugador olvidado por los cronistas deportivos de la época e indudablemente, muchos fanáticos del béisbol, no han escuchado nada de él.

 

He aquí su historia:

EDWARD MARVIN REULBACK fue un lanzador y jardinero izquierdo, actuó en las Grandes Ligas entre los años 1.905 y 1.917, jugó 13 temporadas. Fue conocido como el “GRAN EDWARD”, nació en la ciudad de Detroit, el primero de diciembre del año 1.882.

Como lanzador, tenía un estilo increíble en la lomita, muy parecido al de Jim Palmer lanzador de los Orioles de Baltimore. Escondía la pelota de manera magistral y levantaba su pierna bien alto al estilo de Juan Marichal; su curva era considera la mejor de su época.  A los dieciocho (18) años, y ya jugando en las ligas menores con Sedalia de la Missouri Valley League, decidió inscribirse en la Universidad de Notre Dame en el otoño de 1.901. Reulbach jugó, adicionalmente, fútbol americano y baloncesto. En el beisbol, en una serie de exhibición de pretemporada entre la Universidad de Notre Dame y el equipo de Chicago White Sox, quien venía de ser campeón en la serie mundial, Reulback fue alineado como tercer bate y jardinero izquierdo, en la serie, fue uno de los mejores bateadores y uno de los mejores  jardineros.

El Gran Ed, se convirtió en el jardinero estrella y lanzador de Notre Dame, rompiendo el récord de ponches de una sola temporada de la universidad en 1.904 y nunca cedió más de seis hits en un juego esa temporada. En abril del año 1.905, sus compañeros de equipo lo eligieron como el capitán.

Ed decidió renunciar a su último año en Notre Dame y matricularse en la escuela de medicina en la Universidad de Vermont. Ya para la primavera, era la estrella del equipo de béisbol de la universidad. Lo mismo como lanzador que como jardinero izquierdo. Los periódicos de la época llamaron a Reulbach “el más grande de todos los lanzadores universitarios”, después de ganar su cuarta apertura, 1-0 contra Syracuse, recibió una oferta a principio del mes de junio del año 1.905 de los Cachorros de Chicago y debutó el día 16 de ese mismo mes.

Solo cuatro días más tarde, en el legendario Estadio de Polo Ground, debutaría en las Grandes Ligas contra los Gigantes de Nueva York, lanzando un juego completo y permitiendo solo cinco hits en una derrota por 4-0. Nueve días después, obtendría su primera victoria, entrando de relevo en el segundo capítulo, dominando el resto del partido, permitiendo cinco incogibles, sin carreras, en una victoria de los Cachorros contra los Phillies de Filadelfia por pizarra de 9-4.

Una de sus salidas más inolvidables fue el 24 de agosto, también frente a los Phillies, cuando los venció 2 por 1 en 20 capítulos, en un duelo frente a Tully Sparks.

Terminaría su primera temporada en la gran carpa con récord de 18-14, una efectividad de 1.42, y solo 208 hits permitidos en 290,2 entradas.

En el año 1.906, los Cachorros asistieron a la serie mundial, enfrentándose a los Medias Blancas de Chicago. Esa serie mundial fue ganada por los Medias Blancas en seis (6) juegos, Reaulback tuvo una actuación destacada ya que en el segundo juego lanzó y ganó un juego por blanqueo permitiendo solamente un hit en el inning número 7 por parte de Jiggs Donahue. Ese fue el primer juego de un hit que se lanzaba en una serie mundial, hasta la presente fecha, desde el año 1.906, se han lanzado solamente cinco (5) juegos de un solo hit, y un solo juego perfecto, el cual lanzó Don Larsen jugando para los Yankees, contra  los Dodgers en el año 1.956.

Reulbach se mantuvo como uno de los lanzadores más dominantes de la Liga Nacional hasta 1.909. En 1.906 lanzó 12 juegos de menos de cinco hits, sin incluir la joya que lanzó contra los Medias Blancas en el segundo partido de la Serie Mundial ya mencionado; comenzaría así una racha de 17 victorias, que finalizaron el día 29 de junio del año 1.907. Este record para ese entonces de 17 juegos ganados en forma consecutiva fue roto el año 1.912 cuando Charles Louis Phillippe, lanzador de los Piratas de Pittsburgh, lo derrotó 2-1.  El récord de 17 victorias consecutivas fue roto por Rube Marquard lanzador de los Gigantes de New York en el año 1.912, sin embargo, sus 17 juegos ganados en forma consecutiva siguen siendo la cuarta racha más larga de la historia.  Reulbach también estableció un récord en la Liga Nacional con 44 entradas consecutivas sin permitir carreras a finales de la temporada de 1.908. Lideró la liga en porcentaje de victorias cada temporada, desde 1.906 hasta 1.908.

En el año 1.908, específicamente el día 26 de septiembre, pondría su nombre en uno de los records más difíciles de romper en la historia, cuando fue el abridor del doble juego que su equipo Cachorros de Chicago sostuvo ese día ante los Dodgers de Brooklyn y en ambos logró apuntarse blanqueadas, la primera 2 por 0 y la segunda 4 por 0.

El 30 de mayo de 1.909, Reulbach tuvo otra racha de 14 victorias consecutivas, convirtiéndose en el único lanzador de la Liga Nacional en el siglo XX con dos rachas ganadoras en 14 juegos o más. En un artículo publicado por la revista “Baseball’’ en 1.913 se declaró que la racha de 1.909 de Reulbach es la más impresionante de la historia; en 14 juegos solo recibió 14 carreras, cediendo tres (3) en una ocasión, además lanzó cinco (5) blanqueadas y cinco (5) juegos de una sola carrera.

Sus números fueron los siguientes:

En sus trece (13) años en las Grandes Ligas y en sus 399 juegos lanzados:

GANADOS: 182 JUEGOS

PERDIDOS: 106 JUEGOS

EFECTIVIDAD: 2.28

PONCHES: 1.137

INNINGS LANZADOS: 3.590

 

Fue uno de los lanzadores más dominantes jamás vistos. Los numeritos lo dicen: En 1.906 permitió 5.33 hits por cada nueve entradas lanzadas, lo cual sigue siendo la tercera relación más baja de todos los tiempos. Reulbach también cedió menos hits que entradas lanzadas en cada una de sus 13 temporadas, una hazaña que nunca logró ningún lanzador en el Salón de la Fama (Christy Mathewson y Cy Young también lo hicieron 13 veces, pero lanzaron 17 y 22 temporadas, respectivamente). A pesar de tener unas estadísticas increíbles nunca recibió un solo voto para el Salón de la Fama. En mi opinión y de un gran grupo de periodistas deportivos fue y ha sido  uno de los grandes ausentes en Cooperstown.

Reulbach guardó un gran secreto mientras actuaba en las Grandes Ligas, tenía problemas de visión, era prácticamente ciego del ojo izquierdo, lo que no solo interfería con su capacidad de lanzar strikes sino que a veces padecía de mareos que lo volvían como loco. Muchas veces el sudor y el calor afectarían al ojo bueno y así tendría entonces que adivinar a donde la podía lanzar, sin embargo, Ed jamás se quejó ni le contó esto a ninguno de sus compañeros.

Bueno fanáticos, espero les haya gustado esta historia, si Dios lo permite nos comunicamos el día 30 de julio, un abrazo para todos.

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