ROBERTO CLEMENTE
¿Qué tal amigos?, de nuevo EL NUMERO 7 con ustedes. En esta oportunidad les voy a comentar la historia de un personaje que fue jugador de béisbol en las Grandes Ligas, se trata de ROBERTO CLEMENTE WALKER, mejor conocido como “EL COMETA DE CAROLINA”.
He aquí su historia:
CLEMENTE nació en la ciudad de Carolina, Puerto Rico, el 18 de agosto del año 1.934.
En sus años de juventud practicó el deporte del atletismo, en la especialidad de lanzamiento de jabalina, pero fue el béisbol el que llamó su atención.
Al dejar la secundaria, fue firmado por el equipo CANGREJEROS DE SANTURSE, equipo de béisbol profesional de Puerto Rico.
En 1.954, el equipo DODGERS DE LOS ANGELES, lo
firma dándole un bono de USD $10.000, sin embargo, debido a una regla que
existía en las Grandes Ligas en esa época, la cual estipulaba que cualquier
jugador que fuese firmado con un bono de USD $4.000 o más, debía de permanecer
en el roster de Grandes Ligas y, en vista que CLEMENTE no estaba en dicho roster,
fue puesto a elección de otro equipo. De esta manera, los PIRATAS DE PITTSBURGH
lo adquirieron el 22 de noviembre de ese año por la módica suma de USD $4.000.
Los PIRATAS era un equipo mediocre, había terminado con un saldo de, no menos
de 100 derrotas en las últimas tres (3) temporadas antes del debut de CLEMENTE. El puertorriqueño, en
sus primeros cinco (5) años en PITTSBURGH, tuvo una participación ofensiva
sólida, aunque solamente en una alcanzó un promedio de bateo por encima a de
los 300 puntos de average (1.956).
En la temporada del año 1.960, su equipo consiguió llevarse la Serie Mundial al enfrentarse a los YANKEES DE NEW YORK, a los cuales derrotaron en siete (7) juegos. CLEMENTE tuvo una destacada participación al conseguir un promedio de bateo de 310. Desde ese año, en temporada completa, tal promedio nunca lo bajaría de 300, a excepción de una, la de 1.968.
CLEMENTE fue el jugador más dominante de las Grandes Ligas en la década de los años 60, pero, a pesar de su destacada actuación en su primera Serie Mundial, fue seleccionado apenas como octavo en la lista para el jugador más valioso (MVP por sus siglas en inglés, Most Valuable Player) de ese año. Quizá por sentirse ignorado, no llevó consigo el anillo de campeón en 1.961 y sí lo hizo en cambio con el anillo del juego de las estrellas. Esa temporada logró el primero de sus cuatro títulos individuales de bateo.
A través de los años, CLEMENTE demostró ser un pelotero completo en diferentes aspectos del juego. Con su peculiar manera de tomar el bate estirando su espalda, moviendo su cuello, colocándose al fondo de la caja de bateo, logró al menos 200 hits en cuatro temporadas. En el año 1.967, alcanzó su mejor promedio al bate con .357, y el último año de su carrera (1.973) llegó, justo el último día de la temporada, a los 3.000 hits, pasando a formar parte del selecto grupo de bateadores que han conseguido esa marca. Adicionalmente, hasta esa fecha, solo diez (10) jugadores lo habían logrado. Probablemente fue, la defensiva, su faceta más recordada: cubriendo el jardín derecho hizo deslumbrantes atrapadas, ya fuese saltando sobre la cerca o lanzándose en la grama, a estas cualidades, se agregaba un poderoso brazo con el que hizo espectaculares asistencias. En resumen, su desempeño le valió ser considerado, como el mejor en su posición en la historia de la Liga Nacional.
A pesar de estas características, CLEMENTE no recibía la atención debida de parte de los cronistas deportivos de la época; no fue sino hasta el año 1.971 que esto cambiaría, pues junto a su equipo, llegó nuevamente a la Serie Mundial, la cual disputaron frente a los ORIOLES DE BALTIMORE. En esa oportunidad, logró un notable promedio a la ofensiva de 414, incluido un cuadrangular en el séptimo juego. Su desempeño a la defensiva fue inmejorable, atrapando y lanzando bolas ante cualquier oportunidad. Por su actuación fue elegido el jugador más valioso (MVP) de esa Serie Mundial.
Tanto sus proezas en el terreno, como el lado humano de CLEMENTE fueron notables. Sobrellevó la discriminación en una sociedad segregada, ya que al comienzo de su carrera tuvo que comer en restaurantes, viajar en buses y hospedarse en hoteles para gente del color de su piel. El hecho de provenir de un país latinoamericano le dio pocas posibilidades de resaltar en la prensa deportiva; la defensa de su reputación, además, le trajo no pocas discusiones con los managers y periodistas. Todo a pesar de ser un pelotero del cual muchos pensaban que jugaba a un “nivel cercano a la perfección”. Esto se ejemplifica en el hecho que solo ganó una vez el reconocimiento de jugador más valioso (MVP) de una temporada (1.966) y que, en una elección para escoger al mejor jugador de la década de los años ´60, fue preferido el lanzador SANDY KOUFAX; mientras, CLEMENTE, apenas recibió unos cuantos votos.
En algunas ocasiones, el puertorriqueño fue objeto de burla por su fuerte acento en español mientras hablaba inglés. Como muestra de la complacencia de su origen, rehusó ser llamado “Bob”, pues prefería ser llamado ROBERTO. De hecho, fue un defensor de la igualdad para el trato de los jugadores latinoamericanos, según sus palabras.
El 23 de diciembre de 1.972, la ciudad de Managua, capital de Nicaragua, fue sacudida por un terremoto. La devastación motivó a CLEMENTE a llevar un cargamento de ayuda a los afectados. Decidió ir personalmente, pues a través de noticias, se daba a conocer que los militares del país administraban deficientemente los envíos de la ayuda humanitaria.
Según un testimonio, su esposa, Vera Zavala, le
previno de no viajar al decirle: "No vayas Roberto", este, por el contrario,
respondió: "Si vas a morir, morirás”. En la noche del 31 de diciembre,
la nave (un DC-7) despegó de San Juan, Puerto Rico, pero a los pocos metros de
dejar la isla cayó aparatosamente en el mar a las 9.23 p.m. muriendo todos los
tripulantes. El cuerpo del beisbolista nunca fue recuperado. La causa del
siniestro parece haber sido la sobrecarga del aparato.
Desde el momento que se supo la noticia, el luto embargó a la afición del
béisbol y al público en general. Su admisión al Salón de la Fama de este
deporte, fue realizada de manera expedita con la anuencia del Comisionado de la
Liga en ese entonces, BOWIE KUHN. Por regla general, se han establecido cinco
años (5) desde la retirada o muerte de un jugador para iniciar el proceso. El
otro caso al que se aplicó esta excepción fue el de LOU GEHRIG; CLEMENTE, se
convirtió así, en el primer latinoamericano en formar parte de este distinguido
salón.
El 8 de agosto de 1.973, fue admitido con el 92.63% de los votos. Sólo TY COBB, BABE RUTH, HONUS WAGNER, BOB FELLER, TED WILLIAMS y STAN MUSIAL, habían tenido un porcentaje más alto al ser ingresados hasta ese tiempo; quienes votaron en contra no lo hicieron por el pelotero sino debido al hecho del desconocimiento del periodo regular de cinco (5) años. Después de unas sentidas palabras del Comisionado, su esposa también agregó como parte de su respectivo discurso: “Este es un último triunfo, si él estuviera aquí, lo dedicaría a la gente de Puerto Rico, a la gente de Pittsburgh, y a todos sus fanáticos en los Estados Unidos. Gracias.”
El día de la ceremonia de su admisión, fue instaurado el "Premio Roberto Clemente" a otorgarse a aquellos que realizan labores destacadas en el deporte y la comunidad. En Puerto Rico, fue nombrado como atleta del siglo y, desde el año 2.002, las Grandes Ligas instituyeron cada 18 de septiembre como el "Día de Roberto Clemente". La calidad humana de este beisbolista se advierte en estas palabras: “Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación, si no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra.”
En resumen, sus números fueron los siguientes:
Tiempo en las grandes ligas: 18 años
Average: 317
HITS: 3.000
Carreras impulsadas: 1.305
Jonrones: 240
Bueno fanáticos, espero les haya gustado esta historia, si Dios lo permite, nos
comunicamos el día 30 de agosto, un abrazo para todos.
EL NUMERO 7
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