EL ARMA INFALIBLE
¿Qué tal queridos fanáticos? De nuevo EL NUMERO 7 con ustedes.
Hoy voy a relatarles la historia de MARIANO RIVERA, apodado “EL ARMA INFALIBLE”, considerado por los cronistas deportivos como uno de los mejores lanzadores relevistas que han actuado en las Grandes Ligas.
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| Mariano Rivera |
He aquí su historia:
Mariano nació el día 29 de noviembre del año 1.969 en la ciudad de Panamá, hijo de Mariano Rivera Palacios y Delia Jirón; su padre trabajaba como capitán en un barco pesquero y vivían en un pueblo pequeño llamado Puerto Caimito. Cuando era joven jugaba béisbol en la playa y también futbol, el cual, por cierto, era su deporte favorito.
Rivera asistió a la escuela primaria Victorino Chacón y, en la secundaria, a la escuela Pedro Pablo Sánchez. Abandonó la escuela en el noveno grado y a los 16 años comenzó a aprender el oficio de pesca trabajando en un barco comercial, aquí trabajaba seis (6) días a la semana, lo cual lo califico como sumamente difícil y agotador; pasó tres (3) años aprendiendo el oficio de pesca con la intensión de ahorrar dinero para abrir un taller mecánico de reparación de automóviles, que es lo que realmente quería hacer.
Rivera continuó practicando deportes, principalmente el fútbol, el béisbol lo consideraba un pasatiempo.
A los 18 años se unió a un equipo llamado Panamá Oeste Vaqueros, un equipo local de béisbol amateur, allí jugaba como utility. En un torneo en el año 1.988, el lanzador abridor del equipo Panamá Oeste se desempeñó tan mal en el montículo, que el manager trajo de relevo a Rivera para que lo reemplazara, a pesar de no tener experiencia en esta posición, lanzó muy bien terminando el encuentro.
Dos compañeros de Rivera en el equipo Panamá Oeste llamados Claudino Hernández y Emilio Gaez, se pusieron en contacto con un amigo de ambos, un cazatalentos de los Yankees en la ciudad de Panamá, Chico Heron, y se lo recomendaron; Heron invitó a Rivera a una prueba en un campamento que tenían los Yankees en la ciudad de Panamá y, el Director de Operaciones Latinoamericanas de los Yankees, el señor Herb Rayboum, quien en ese momento se encontraba en Panamá, se sorprendió por lo atlético que era Rivera y por la forma que lanzaba sin ningún tipo de esfuerzo, viendo a Rivera como un diamante en bruto, decidió firmarlo como un agente libre amateur por un bono de USD 2.500,00.
Después de firmar su contrato, Rivera que nunca había salido de su casa, se trasladó a los Estados Unidos a jugar en las ligas menores con el equipo de los Yankees de la Liga Costa del Golfo, una filial del equipo grande de los Yankees de New York, allí fue utilizado principalmente como relevista, permitiendo solamente 24 corredores de base y una carrera limpia en 52 entradas para un promedio de 0.17 carreras permitidas por cada nueve (9) innings lanzados.
En el año de 1.991 Mariano fue ascendido a Clase A, en el equipo Avispones del Atlántico Liga del Sur, donde inició 15 juegos con un record de 4 ganados y 9 perdidos; lanzo 114 innings y dos tercios, con una efectividad de 2.75, 123 ponches y 36 bases por bolas.
El manager de los Yankees en ese momento, el señor Buck Showalter, calificó como impresionante en cualquier liga la actuación de Rivera.
En el año 1.992 fue ascendido a la categoría Clase A avanzada con los Fort Lauderdale Yankees, aquí lanzó 10 juegos con un record de 5 ganados y 3 perdidos, con una efectividad de 2.28, otorgando solamente dos boletos en 59 entradas y un tercio.
En el mes de agosto de ese año, Rivera se lesionó el brazo de lanzar, específicamente se tuvo que someter a una cirugía de codo, ese año quedó desprotegido por los Yankees en el draft de expansión de la MLB, sin embargo, no fue reclamado por ningún equipo por lo que se mantuvo en las filas de los Yankees.
En el año 1.993, después de recuperarse de la operación, Rivera lanzó con el equipo Clase A Greensboro, sucursal de los Yankees, en 12 juegos registró una efectividad de 2.08 en 43 entradas y un tercio.
En el año 1.994 Rivera comenzó con el equipo Yankees de Tampa de nivel Clase A avanzada, en junio fue ascendido a nivel Doble A en el equipo Albany Colonie Yankees de la Liga del Este, luego a nivel Triple A con los Columbus Clippers de la Liga Internacional, terminando la temporada con un record de 10 juegos ganados, 2 perdidos y una efectividad de 3.09.
A comienzos del año 1.995, con el equipo Columbus, tuvo un record de 1 juego ganado y 1 perdido con una efectividad de 1.50 de average.
El 16 de mayo de 1.995 es llamado al equipo grande y, hace su debut en las Grandes Ligas el día 23 de mayo contra el equipo Angelinos de California sustituyendo al lanzador Jimmy Key, permitiendo cinco (5) carreras en tres entradas y un tercio, en una derrota de su equipo, 10 carreras por cero; luchó durante sus primeras cuatro aperturas registrando una efectividad de 10.20 carreras permitidas por cada nueve innings lanzados, esto trajo como consecuencia que fuese bajado al equipo Columbus el día 11 de junio para que se recuperara de un dolor en el hombro derecho, mientras se recuperaba, lanzó una blanqueada sin hits en un juego de 5 innings acortado por la lluvia, los informes de los técnicos de los Yankees indicaron que Rivera había recuperado la velocidad de sus lanzamientos al lanzar entre 95 y 96 millas; es llamado de nuevo al equipo grande y el día 4 de julio se enfrentó a los Medias Blancas de Chicago lanzando 8 innings, permitiendo 2 hits y ponchando 11 bateadores. En general terminó su primera temporada con un record de 5 juegos ganados y 3 perdidos, con una efectividad de 5.51 en diez (10) aperturas y nueve (9) salidas como relevo; en la serie divisional contra los Marineros de Seattle lanzó cinco (5) entradas y un tercio sin anotaciones, actuación que convenció a la gerencia de los Yankees a convertirlo en un lanzador de relevo.
En el año 1.996 Rivera fue utilizado principalmente como preparador, lanzando la séptima y octava entrada de los juegos para luego darle paso al cerrador estrella John Wetteland, ese año, la actuación de Rivera ayudó a los Yankees a ganar 70 de 73 juegos cuando el equipo estaba adelante después del sexto inning; entre el 19 de abril y 21 de mayo Rivera lanzó 26 entradas consecutivas sin anotaciones, incluidas 15 entradas consecutivas sin hits, durante la racha obtuvo su primer salvamento el día 17 de mayo contra el equipo de los Angelinos de California, terminó la temporada con una efectividad de 2.09 en 107 innings lanzados y dos tercios, estableciendo una marca para los Yankees de 130 ponches.
Ese año los Yankees quedaron campeones en su división y Rivera en la postemporada permitió una sola carrera limpia en 14 entradas y un tercio ayudando al equipo de los Yankees a avanzar y ganar la Serie Mundial contra los Bravos de Atlanta.
En el año 1.997, la gerencia de los Yankees decidió no volver a firmar a Wetteland dándole así la titularidad de cerrador a Rivera. Ese año fue seleccionado para el juego de las estrellas lanzando el noveno inning por la liga americana en forma perfecta para así conseguir el primer salvamento en un juego de estrellas; terminó la temporada regular con 43 salvamentos en 52 oportunidades y una efectividad de 1.88 carreras permitidas por cada nueve innings lanzados.
Entre los años 1.998 y 2.001, después de pasar dos semanas en la lista de lesionados, continuó consolidándose como uno de los mejores cerradores en las Grandes Ligas; en ese primer año (1.998) salvó 36 juegos en 41 oportunidades con una efectividad 1.91, en la postemporada lanzó 13 innings y un tercio en blanco y salvó 6 juegos, tres de los cuales fueron en la serie mundial contra los Padres de San Diego; el salvamento de Rivera en el cuarto juego aseguró la serie mundial para los Yankees, en resumen, en la postemporada Rivera permitió solamente 2 carreras limpias en 35 entradas lanzadas con una efectividad de 0.51.
En 1.999 Rivera fue seleccionado de nuevo al juego de las estrellas, hasta ese entonces tenía un record de 23 juegos salvados con una efectividad de 2.29; terminó la temporada con una efectividad de 1.83 y 45 juegos salvados en 49 oportunidades, recibiendo así el premio “Rolaids Relief Man” que se otorga al mejor lanzador relevista de la temporada. El equipo de los Yankees fue a la serie mundial enfrentándose y ganándole a los Bravos de Atlanta para convertirse en campeones, el registro de Rivera en la serie fue de un juego ganado y dos juegos salvados, por su actuación recibió el premio de jugador más valioso. Puntualizando, Rivera terminó el año 1.999 lanzando 43 entradas consecutivas en blanco en la temporada regular y postemporada combinada.
En el año 2.000 fue seleccionado de nuevo al juego de las estrellas, en la primera mitad de la temporada tenía un record de 21 juegos salvados y una efectividad de 2.95, el día 8 de julio salvó dos juegos en un mismo día, los Yankees se enfrentaron a los Mets de New York, salvó uno en el Yankee Stadium en un juego diurno y, el otro, en el Shea Stadium de los Mets de New York en un juego nocturno, terminó la temporada con 36 juegos salvados en 41 oportunidades con una efectividad de 2.85; en la postemporada salvó seis juegos, permitió tres carreras limpias en 15 innings y dos tercios, rompió dos records, uno de Dennis Eckersley y otro de Whitey Ford, el de Eckersley salvando 16 juegos en postemporada y el de Ford en entradas consecutivas sin permitir carreras limpias. Los Yankees fueron de nuevo a la serie mundial ese año, quedando campeones contra los Mets de New York, con su actuación en esa serie mundial el periodista, Jack Curry, lo llamo el “Arma Infalible”.
En el 2.001 fue seleccionado una vez más al juego de las estrellas, este año estableció un record al salvar 50 juegos en 57 oportunidades, lanzando 80 entradas con una efectividad de 2.34 carreras permitidas, con estos números le otorgaron de nuevo el premio “Rolaids Relief Man”. Ese año los Yankees fueron de nuevo a la serie mundial para enfrentarse al equipo Diamonbacks de Arizona, en esa serie, en el último juego para decidir el campeonato, el jugador Luis González le bateó un hit con tres hombres en base para perder el juego y la serie mundial; así terminó su racha de 23 salvamentos consecutivos en postemporada.
En el año 2.002 Rivera empezó a tener problemas de salud, presentando una distensión en el hombro derecho; ese año fue seleccionado de nuevo al juego de las estrellas y en la primera mitad de la temporada tenía un record de 21 juegos salvados y 1.47 de efectividad. En resumen, terminó la temporada con 28 juegos salvados en 32 oportunidades con una efectividad de 2.74.
En el año 2.003 sufrió una nueva lesión en la ingle, lo que le hizo perder el primer mes. Regresó el día 30 de abril lanzando bastante bien en la primera mitad del campeonato ya que logró salvar 16 juegos en 17 oportunidades; ese año terminó con 40 juegos salvados en 46 oportunidades con una efectividad 1.66, la mejor de su carrera.
Ese año los Yankees decidieron el campeonato de la liga americana contra sus grandes rivales los Medias Rojas de Boston, Rivera tuvo una actuación sobresaliente ya que salió a relevar en el noveno inning con el juego empatado a cinco carreras por lado, lanzó tres entradas de relevo en blanco, su salida más larga desde el año 1.996, convirtiéndose en el lanzador ganador del partido ya que, Aaron Boone, conectó un cuadrangular en la undécima entrada dándole el campeonato a los Yankees. Ese año Rivera fue seleccionado como el jugador más valioso de la liga americana, sin embargo, los Yankees perdieron la serie mundial contra los Marlins de Florida.
En el año 2.004 alcanzó su salvado número 300, fue seleccionado de nuevo al juego de estrellas y terminó la temporada con 53 juegos salvados en 57 intentos con una efectividad de 1.94.
En el año 2.005 comenzó con problemas físicos, presentó una bursitis en el codo derecho. Fue seleccionado de nuevo al juego de las estrellas, terminó la temporada con 43 juegos salvados en 47 oportunidades con una efectividad 1.38, ese año superó a los lanzadores Rollie Fingers, Randy Myers y Jeff Reardon en la lista de salvamentos de todos los tiempos, ganó de nuevo el premio “Rolaids Relief Man”.
En el año 2.006 salvó el partido 391 de su carrera superando al lanzador Dennis Eckersley, fue seleccionado de nuevo al juego de las estrellas y salvó el juego, dándole la victoria a la liga americana sobre la nacional. El 16 de julio logró convertirse en el cuarto lanzador en llegar a 400 salvamentos, terminó el año con 34 juegos salvados en 37 oportunidades y con una efectividad de 1.80; merece la pena acotar que esta fue su cuarta temporada seguida con menos de una efectividad de 2 carreras permitidas por cada nueve innings lanzados.
En el año 2.007, debido a problemas físicos, terminó la temporada con unos de los peores record de su carrera ya que salvo 30 juegos en 34 oportunidades con una efectividad de 3.15 carreras permitidas, sin embargo, el 14 de julio, superó a John Franco en juegos salvados al sobrepasar los 425 juegos.
En el año 2.008 Rivera se recuperó y fue electo a su noveno juego de estrellas, comenzó el año lanzando 16 entradas consecutivas en blanco y salvo 28 juegos consecutivos, ese año registró su salvamento número 479 para pasar a Lee Smith, convirtiéndose en al segundo mejor lanzador relevista de todos los tiempos; ese año salvo 39 juegos en 40 oportunidades terminando con una efectividad de 1.40 carreras permitidas.
En el año 2.009, en los primeros 12 juegos, Rivera permitió 4 jonrones y tuvo una efectividad de 3.97 carreras permitidas, pero a medida que transcurría la temporada, sus números fueron mejorando. El día 28 de junio salvó su juego número 500, fue seleccionado para su décimo juego de las estrellas y, en ese juego, entró en la novena entrada, no permitió hits lanzando en blanco y salvando el juego para la liga americana; terminó la temporada con 44 juegos salvados en 46 oportunidades con una efectividad de 1.76 carreras permitidas; los Yankees fueron de nuevo a la postemporada y lanzó 16 entradas permitiendo una carrera limpia y salvando cinco juegos, los Yankees fueron de nuevo a la serie mundial y se enfrentaron a los Phillies de Filadelfia, quedando campeones; Rivera en la serie mundial obtuvo una victoria en una sola presentación. Ese año obtuvo su quinto premio “Rolaids Relief Man”.
En el año 2.010, junto a sus compañeros de equipo Derek Jeter y Jorge Posada, formó parte del primer trio de deportistas de los Estados Unidos (MLB, NFL, NBA Y NHL) en jugar juntos durante 16 temporadas consecutivas; en el mes de junio estableció un record para un relevista retirando 24 jugadores consecutivos. Ese año terminó con 33 juegos salvados en 38 oportunidades con una efectividad de 1.80 carreras permitidas. Ese mismo año se retiró el lanzador Trevor Hoffman como líder indiscutido en juegos salvados en las Grandes Ligas con 601, dejando a Rivera como líder activo por detrás en 42 juegos salvados.
En el año 2.011, Rivera rompió el record de todos los tiempos en juegos terminados y en el mes de mayo se convirtió en el lanzador número 15 en hacer más de 1.000 apariciones y el primero en lograrlo con un mismo equipo, fue seleccionado al juego de las estrellas, el día 13 de septiembre logró su salvamento número 600, convirtiéndose en el segundo lanzador en conseguirlo, cuatro días después salvó su partido 601, empatando esta cifra con el lanzador Trevor Hoffman. El día 19 de septiembre rompió el record de Hoffman en el Yankee Stadium con una victoria para los Yankees de 6 carreras por 4 ante el equipo de los Mellizos de Minnesota, el ultimo out lo cerró con un ponche al jugador Chris Parmelee. Rivera terminó la temporada con 44 juegos salvados en 49 oportunidades y una efectividad de 1.91 carreras permitidas.
En el año 2.012 se lesionó en un juego contra el equipo de Kansas City, estando en prácticas lanzando pelotas, su rodilla derecha se dobló, lo que le provocó una rotura del ligamento cruzado, ameritando una intervención quirúrgica. Terminó la temporada con 5 juegos salvados.
En el año 2.013 logró salvar 44 juegos con una efectividad de 2.11 carreras permitidas y, el día 26 de septiembre, decide retirarse definitivamente del béisbol, culminando una carrera de 19 años en las Grandes Ligas y erigiéndose como el lanzador con más juegos salvados con una cantidad de 652 y una efectividad de 2.21 carreras permitidas por cada nueve innings lanzados.
Rivera fue electo el día 22 de enero del año 2.019 en el salón de la fama del béisbol, convirtiéndose en el único, hasta la presente fecha, en ser electo por unanimidad, de 425 periodistas deportivos, todos ellos lo incluyeron en sus boletas.
Bueno hemos llegado al final de la historia, espero les haya gustado, un saludo muy respetuoso para a todos mis amigos, fanáticos y familiares, si Dios lo permite, les escribo el día 30 de Diciembre del año 2.021.
EL NUMERO 7
JESUS ORTIZ S.
@jesusortizsilva
Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Mariano_Rivera_pitching_closeup_July_2007.jpg

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