EL PEQUEÑO LUIS

¿Qué tal queridos fanáticos?

El béisbol vuelve a estar presente entre nosotros y de nuevo EL NUMERO 7 con ustedes. Hoy voy a relatarles la historia de LUIS ERNESTO APARICIO MONTIEL, conocido como LUIS APARICIO Jr. y apodado “EL PEQUEÑO LUIS”. Nació el día 29 de abril del año 1.934, en el sector de Santa Lucia, Maracaibo,  estado Zulia, Venezuela.  Sus padres fueron, Luis Guillermo Aparicio Ortega y Herminia Montiel.

Como un homenaje, ya que hoy que es su octogésimo octavo (88) aniversario de nacimiento, le dedicamos este artículo. 

      

Breve historia previa

El béisbol en el estado Zulia, específicamente en la ciudad de Maracaibo, comenzó a principios del siglo XX cuando un señor de negocios de nombre, William Phelps, abrió una tienda por departamentos llamada American Bazaar. Phelps, importó de los Estados Unidos todo tipo de mercancía para abastecer la tienda, incluyó artículos deportivos, especialmente de béisbol, ya que vio la necesidad de inculcarle a los niños este juego y les enseñó sus reglas, de manera que tuvieran una mejor comprensión del mismo. De hecho, fundó el primer equipo en la ciudad de Maracaibo y fue el primer árbitro de béisbol.

A través de los años, con el advenimiento del petróleo, llegaron a Venezuela una gran cantidad de trabajadores estadounidenses que venían a laborar en las compañías petroleras; esto hizo que el deporte de pista y campo y, adicionalmente, el béisbol, tomara auge en la región, fue así que para el año 1.926 se habían fundado dos equipos de béisbol, “Vuelvan Caras” y “Santa Marta”, los cuales se convirtieron en grandes rivales, esto trajo como consecuencia la aparición de un personaje que jugaba en el campo corto llamado Rafael “Anguito” Oliver, quien se convirtió en una gran estrella del juego.

Rafael “Anguito” Oliver fue un icono de la época y los hermanos Aparicio Ortega, Luis y Ernesto, se convirtieron en sus mayores admiradores.

Ernesto se concentró en aprender el juego como ciencia; se convirtió en un exitoso gerente, entrenador y dueño de equipo, trasmitiendo su conocimiento a lo largo de las generaciones.

Luis se convirtió en un jugador de calidad y ganó fama como campo corto debido a las grandes jugadas que realizaba, mostraba mucha destreza e inteligencia en el campo, de hecho, jugó béisbol profesional en Caracas y Maracaibo y, adicionalmente, fue el primer jugador venezolano que participó como importado en la Liga Dominicana de Béisbol con los Tigres del Licey, eso sucedió en el año 1.934. Realmente era un artista en su posición.

Ese año, Luis y su esposa, la señora Herminia, dieron la bienvenida a nuestro protagonista de hoy, “LUIS ERNESTO APARICIO MONTIEL”, un día como hoy, 29 de abril.


Luis Aparicio


Ahora sí, he aquí su historia:

Luis Aparicio Jr., a muy temprana edad se inició como deportista, jugando fútbol en un equipo infantil llamado “Guarani”. Adicionalmente, se destacó como ciclista, y a pesar de su estatura, también le gustaba jugar básquetbol; sin embargo, el deporte que más le llamó la atención fue el béisbol, jugó  con los equipos Valdespino y Policía en la ciudad de Caracas.

Desde los catorce (14) años, cuando jugaba campo corto en un equipo llamado “La Deportiva”, Aparicio mostró la gracia y elegancia que aprendió de su padre.

En abril del año 1.953, Aparicio trabajó como ayudante de farmacia y jugó beisbol en la ciudad de Carora, a partir de ese momento, jugó para varios equipos de Maracaibo, Caracas y Barquisimeto.

El tío de Luis Jr. se convirtió en su mentor en el equipo “Gavilanes” donde además, tuvo la dicha de jugar con su padre, ambos le enseñaron los secretos del juego; de hecho, tuvo la oportunidad de aprender de jugadores de varias nacionalidades: cubanos, dominicanos y estadounidenses. 

Ese mismo año, Caracas fue la sede de la Serie Mundial de Béisbol Amateur y Luis, con solo 19 años, fue seleccionado para representar a Venezuela; fue su primer gran torneo y jugó como campo corto, tercera base y jardinero izquierdo; aunque Cuba ganó el torneo, Aparicio fue reconocido como el jugador más electrizante, hizo grandes jugadas, mostró mucha seguridad y madurez en todas las posiciones y fue escogido como el mejor campo corto del torneo.

Después de la Serie Mundial Amateur, Aparicio le notificó a sus padres que dejaría los estudios para convertirse en jugador profesional, su madre no estaba contenta con esa decisión, y su padre le dijo: “Si vas a ganarte la vida jugando béisbol, tendrás que ser el número uno siempre, nunca serás número dos de nadie”.

En el año 1.954, debuta Aparicio en el béisbol profesional venezolano en el campeonato conocido como el “Torneo Rotatorio”, donde participaron cuatro (4) equipos, dos (2) de la Liga Central y dos (2) de la Liga Occidental, estos equipos fueron:

  • Leones del Caracas
  • Navegantes del Magallanes
  • Gavilanes de Maracaibo
  • Pastora Béisbol Club

La fecha en la que realiza su debut Aparicio, 18 de noviembre, es el día que los zulianos festejan el advenimiento de la virgen de Chiquinquirá, conocido como el día de la Chinita; el equipo Gavilanes de Maracaibo se enfrentaba al equipo Pastora BC y su padre, el señor Luis Ernesto Aparicio Ortega, simbólicamente le hizo entrega de su bate; luego, al entrar al terreno de juego, le hizo entrega de su guante.

Luis jugó en Venezuela durante trece (13) temporadas, además de jugar con el equipo Gavilanes, también actuó en los equipos: Leones del Caracas, Tiburones de la Guaira, Águilas del Zulia, Tigres de Aragua y Cardenales de Lara; adicionalmente, jugó con el equipo Industriales de Valencia como refuerzo en una final.

En el mes de diciembre, el equipo de Grandes Ligas, los Indios de Cleveland, estaba negociando su contratación, el manager del equipo Gavilanes, Red Kress, habló con el Gerente General de los Indios, Hank Greenberg, para su contratación, pero este se negó aduciendo que Aparicio era muy pequeño para jugar en las Grandes Ligas.

Alfonso “Chico” Carrasquel, quien jugaba para el equipo del Caracas en Venezuela y era el campo corto titular de los Medias Blancas de Chicago en los Estados Unidos, habló con el Gerente General de los Medias Blancas, el señor Frank Lane, y le pidió que firmara al joven antes de que otro equipo lo hiciera, por su parte, el manager del Caracas, el señor Luman Harris, también habló con Lane y, finalmente, este accedió enviándole a Aparicio una oferta y un contrato con un cheque por la cantidad de USD 10.000,00, y así pasó a formar parte del equipo de los Medias Blancas.

Los días de Aparicio en las Ligas Menores fueron durísimos, su inglés era muy limitado, después del entrenamiento, en la primavera del año 1.955, fue enviado al equipo de Memphis de categoría Doble A, quiso regresarse a Venezuela, pero tanto su padre como Carrasquel, lo convencieron para que se quedara, explicándole el proceso para llegar a las mayores; un camino aun más duro para los latinos, le hicieron ver que tenía mucho potencial para ser un jugador de todos los días en las Ligas Mayores; Carrasquel se convirtió en su mentor y en una figura paterna para él.

En el mes de octubre del año 1.955, los Medias Blancas cambiaron a Carrasquel para los Indios de Cleveland y así dejarle la puerta abierta a Aparicio, cuando el Gerente General de los Medias Blancas hizo el anuncio, un periodista de Chicago le comentó: “¿Van a cambiar a su campo corto, un todo estrellas? Necesitaras una máquina para reemplazar a Carrasquel”, a lo cual Lane le respondió: “Sí, eso es precisamente lo que tenemos, una máquina, y su nombre es LUIS APARICIO.”

Es así como el 17 de abril de 1.956, debuta Aparicio con los Medias Blancas de Chicago y, al final de la temporada, es nombrado Novato del Año, convirtiéndose en el primer jugador Latinoamericano en ganar ese premio; terminó con un promedio de bateo de 266 de average y líder en bases robadas con 21. Es importante señalar que para ese entonces, esa estrategia del robo de bases, era muy poco utilizada y con la llegada de Aparicio a los Medias Blancas, revivió la esencia de las bases robadas y le inyectó al equipo velocidad en el juego, normalmente cuando se embasaba, en un abrir y cerrar de ojos, estaba corriendo hacia segunda base en posición anotadora. Los fanáticos del equipo Medias Blancas, apenas se embasaba Aparicio, gritaban: “Go! Go! Go!”, es decir, que se robara la almohadilla.

Después de su primera temporada en las Grandes Ligas, cuando regresó a su casa, habló con su padre de béisbol y le comentó que había un lanzador zurdo de los Yankees de New York llamado White Ford, al cual era muy difícil robarle la segunda. En vista que existían para esa época películas de los juegos, su padre observó la forma de lanzar de Ford y se dio cuenta que éste, cuando iba a sorprender al jugador que corría en la primera base, automáticamente alzaba el hombro derecho y lanzaba a la primera base, este hallazgo se lo notificó a su hijo y, a partir de ese momento, a Aparicio se le hizo mucho más sencillo robarle la base a Ford.

En su segundo año en las Grandes Ligas, en un juego contra los Yankees de New York, el jugador Billy Martin estaba de corredor en primera base, luego salió hacia segunda con un rodado y cuando Nelly Fox, quien era la segunda base del Chicago, le pasó la bola a Aparicio para ejecutar un double play, Martin lo arroyó y no se pudo completar el mismo, al levantarse, Martin le dijo: “Novato, aprende a lanzar a primera por debajo del brazo”. Esta lección la aprendió de inmediato, ya que, en un juego en el Fenway Park contra los Medias Rojas de Boston, corriendo Ted Williams en primera base, el bateador de turno conectó un rodado por segunda base y cuando Aparicio tomó la bola y Williams se acercaba a segunda con la intención de arroyarlo, recibió un pelotazo en la frente, Aparicio había lanzado la pelota por debajo del brazo y esta alcanzó a Williams sin ninguna consecuencia que lamentar.

Comentó en un artículo el periodista deportivo, el señor Juan Vené, que en los inicios de Aparicio, las personas que se sentaban en la tribuna a la altura de la primera base lo hacían con mucho miedo ya que, cuando tomaba un rolling en el campo corto y lanzaba a la primera base enviaba la pelota a las tribunas, defecto que fue corregido en su momento. 

Entre los años 1.956 y 1.962, Aparicio jugó para los Medias Blancas y tuvo un promedio de bateo de 262 de average, producto de 1.071 hits conectados en 2.803 turnos al bate.

Entre los años 1.963 y 1.967 jugó para el equipo de los Orioles de Baltimore con un promedio de bateo de 250 puntos de average.

Entre los años 1.968 y 1.970 regresó a Chicago, donde dejó un promedio de 286 puntos de average.

Por último, pasó a los Medias Rojas de Boston, donde bateó para un promedio de 253 puntos de average.

Tuvo la oportunidad de asistir a dos (2) series mundiales con los equipos Medias Blancas de Chicago y Orioles de Baltimore, siendo campeón con este equipo en el año 1.966.

En torno al record de Luis Aparicio de haber sido champion robador de bases por nueve años consecutivos, desde el año 1.956 hasta el año 1.964, les puedo notificar que es un record muy difícil de igualar y  les voy  a explicar por qué: los grandes robadores de base en las Grandes Ligas, incluyendo al máximo robador de todos los tiempos, Rickey Henderson, no se han acercado al record de Aparicio.

Ty Cobb, quien fue un fenómeno en su época y que robó la cantidad de 897 bases, pudo ser líder en seis (6) oportunidades consecutivas.

Ed Delahanty, quien fue uno de los pioneros en el arte de robar bases y que en total robó 456, fue líder en un solo año.

Lou Brock, quien terminó con 938 bases robadas, sumó ocho (8) títulos, pero en dos ciclos.

Vince Coleman, quien en sus primeras tres (3) temporadas robó más de 100 bases (110, 107 y 109), terminó en seis (6) temporadas consecutivas con un total de 752 bases robadas.

Rickey Henderson, el máximo robador de todos los tiempos en las Grandes Ligas, que totalizó la cantidad de 1.406 bases robadas y doce (12) veces fue líder, lo pudo hacer en siete (7) años consecutivos.

Como podrán observar se dice fácil, robar bases durante nueve (9) años consecutivos, pero los grandes robadores no pudieron emular la hazaña de Aparicio.

En los nueve (9) años consecutivos en que quedó campeón robador de bases, sus números fueron los siguientes:

#

AÑO

BASES ROBADAS

 

#

AÑO

BASES ROBADAS

1

1.956

21

6

1.961

53

2

1.957

28

7

1.962

31

3

1.958

29

8

1.963

43

4

1.959

56

9

1.964

57

5

1.960

51

TOTAL

 

369

 

Cuando Aparicio impuso su record de robar bases en nueve (9) años consecutivos, la cantidad de robos en ese periodo fue de 369 bases, pero también merece la pena destacar que en su carrera de diez ochos (18) años en las Grandes Ligas, robó en total la cantidad de 506 bases.     

Entre sus logros más importantes debemos señalar los siguientes:

Posee el record de más años consecutivos quedando líder en bases robadas con nueve (9) años.

Fue seleccionado a diez (10) juegos de estrellas.

Fue reconocido como el novato del año en 1.956, siendo el primer jugador latinoamericano en conseguir este premio.

Participó en dos (2) series mundiales, siendo campeón en una de ellas.

Jugó 2.583 juegos en el campo corto, realizó más doble matanzas y tuvo más asistencias, records para la época.

Bateó 2.677 hits, terminó con un promedio de bateo de 262 de average.

Fue nombrado por los cronistas deportivos en Venezuela el deportista del siglo XX en el año 1.999.

Se creó un galardón que lleva su nombre, el Premio Luis Aparicio, el cual se entrega cada año en Venezuela, el 18 de noviembre, al pelotero venezolano más destacado en la temporada de béisbol de las Grandes Ligas.

Fue electo, en el año 1.984, al salón de la fama del béisbol de las Grandes Ligas con un porcentaje del 84,62% junto a dos (2) grandes estrellas, Harmon Killebrew y Don Drysdale.


Aparicio se retiró del béisbol en las Grandes Ligas el 28 de septiembre del año 1.973. En los actuales momentos vive en la ciudad de Barquisimeto, Venezuela, junto con su esposa, la señora Sonia Llorente de Aparicio. El día de hoy, le enviamos un fuerte abrazo y un caluroso saludo por ser su cumpleaños, ¡Felicidades Luis!

 

Bueno queridos lectores, hemos llegado al final de la historia, espero les haya gustado, un saludo muy respetuoso para todos mis amigos, fanáticos y familiares, si Dios lo permite, les escribo el día 15 de mayo del año 2.022.


EL NUMERO 7

JESUS ORTIZ S.

@jesusortizsilva 

 

Imagen: Foto propia de cromo.

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